Esta novela trata de un escritor, Mike Noonan que tras quedarse viudo, decide irse a una cabaña junto al lago que tenía con su esposa (Johanna, la cual murió cuando estaba embarazada) ahí conoce a una nueva mujer, Mattie; y su hija pequeña Kira. Mattie y Kira viven acosadas por el abuelo de Kira, Max Devore, un villano que quiere la custodia de la niña.

Mientras tanto en la cabaña empiezan a suceder cosas extrañas, y Mike Noonan escucha llantos de niños y gritos de una mujer por la noche, además de sentir otras presencias en su casa, una de ellas la de su difunta esposa.

La cabaña, se llama “Sara Risa” debido a que antiguamente la habitaba una señora de raza negra llamada Sara Tidwell a la que siempre se le veía sonreír. Sara Tidwell y su hijo fueron asesinados por los habitantes del lago, y después de muchos años, sus fantasmas están buscando venganza en todos los descendientes de sus asesinos y acabando con la vida de éstos. El niño que llevaba en el vientre Johana es uno de ellos, ella descubrió esta historia y por eso jamás quiso volver a la cabaña. La distancia que intentó mantener Johanna de la cabaña no fue suficiente para salvar la vida de su hijo.

Después de la muerte de Johanna, Mike no estaba enterado de estos sucesos. Pero comienza a descubrir ciertas cosas que le indican que Johanna estaba involucrada en algo extraño. Mike comienza a dedicar su tiempo a desvelar el misterio que envuelve la muerte de su esposa y su propia casa.

Esta novela me gustó mucho, está muy entretenida, ya la leí dos veces y esta segunda vez me gustó más. Tiene mucho terror y misterio, hay partes en que sí da miedo.  Se las recomiendo mucho.

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No hay quien conozca la luz, sin embargo poco es lo que
sabemos de ella; en ocasiones para los mismos físicos parece cosa de magia, de
encantamiento. El presente libro, nos dice su autora, la doctora Ana María
Cetto, constituye una invitación al lector a penetrar al mundo misterioso de la
luz —y de los fenómenos ópticos. Para facilitar su comprensión y su lectura, se
parte del estudio de fenómenos cotidianos relacionados con la reflexión, la
refracción, la polarización, el análisis de los colores, ofreciéndose una
explicación sencilla, más que refleja el estado actual de los conocimientos que
sobre ellos se tiene.

En La luz se expone, a continuación, cómo ha sido el
desarrollo histórico de las teorías sobre la ciencia que estudia las leyes y
los fenómenos de la luz, desde la Antigüedad hasta nuestros días, trayectoria
que permite al lector la adquisición de una visión más profunda y más completa
acerca de la luz y las diversas concepciones que sobre ella se han tenido. Se
verá cómo los científicos modernos inquieren sobre su naturaleza, su origen, su
interacción con la materia, sus aplicaciones y la relación que guarda con otras
radiaciones, de los rayos gamma a las ondas de radio.

No obstante el habitual modo de concebir la luz como una
onda, en nuestra conceptualización actual de la luz tenemos que pensar en ella
a veces como onda, a veces como formada por pequeños corpúsculos: o partículas.
¿Por qué?; ¿de dónde surgieron estas dos formas de pensar? El lector encontrará
en la obra no sólo la respuesta a estas interrogantes, sino que también
apreciará en la lectura la tremenda repercusión que esta dualidad
onda-partícula ha tenido en el desarrollo de la física durante el siglo XX. Se
convencerá que la teoría de la luz es un apasionante capítulo de la física que
trasciende por mucho nuestras burdas o elementales asociaciones de óptica con
lentes. Y, finalmente, podrá también apreciar las connotaciones más sutiles
sobre “la luz que no vemos” y la información que ésta nos proporciona
sobre varios aspectos del mundo que nos rodea: desde la tomografía del cerebro
humano y la radiografía de un hueso tomada con rayos X, hasta muchos aspectos
de la estructura del universo.

El creciente consimo de drogas en el mundo y en México es alarmante. Mientras que en nuestro país, en 1993 esta actividad se iniciaba en promedio a los catorce años de edad, en la actualidad se ha reducido dos años por lo menos. Otro dato significativo indica que el promedio de consumo creció 150% tan sólo de 1993 a 1998.

El hecho es que la drogadicción es un problema de salud pública que afecta principalmente a los adolescentes de nuestra sociedad, ya que son los jóvenes quienes quieren experimentar sensaciones o vivencias que permitan olvidar o evadir sus problemas a través del placer.

Hay medicamentos que al igual que las drogas provocan alteraciones de distintas clases: placer, euforia, somnolencia, vigor, tranquilidad, calma, bienestar… pero también debilitan física y mentalmente, causan trastornos en el funcionamiento normal de distintos órganos y sistemas del cuerpo, y su abuso puede poner en riesgo tanto la calidad de la vida como la vida misma.

Quienes se inyectan heroína, fuman tabaco o beben alcohol de manera rutinaria conocen los graves peligros a los que se exponen, sin embargo es muy posible que los adictos a un medicamento no sepan de las graves consecuencias del abuso. Los analgésicos, anestésicos, estimulantes, sedantes y ansiolíticos son medicamentos cuyo consumo excesivo puede conducir a una adicción tan peligrosa como la de las drogas y el alcohol.

El problema del abuso de sustancias farmacológicas es complejo y aunque los motivos que dan origen a este fenómeno son múltiples, todos llevan a las mismas consecuencias desafortunadas.

Hoy la tarea que se debe llevar a cabo de parte de la sociedad es la educación para prevenir las adicciones desde un principio.

Debe destacarse que hay pocos estudios serios acerca del consumo de drogas y sus efectos entre los jóvenes mexicanos. Y, por si fuera poco, la escasa información es muy difícil de localizar y aún más de obtener. Los esfuerzos del gobierno para controlar el tráfico de drogas deben estar ligados a un profundo conocimiento de la situación. Mientras se siga contando con información poco actualizada la lucha estará perdida.

Si bien es remota la posibilidad de que alguien muera después de consumir por primera vez alguna de estas drogas, el peligro existe y los efectos secundarios permanentes también. Es innegable que la experiencia al consumir una droga puede resultar atractiva; sin embargo, el riesgo de caer en la adicción es enorme, con consecuencias graves en la mayoría de los casos. Es cierto que a veces la curiosidad y la presión social provocan una predisposición al consumo de drogas, igual que ocurre con el alcohol y el cigarro. Pero hay que preguntarse si de verdad vale la pena arriesgarse a dañar de por vida los riñones, el corazón, el sistema nervioso, la mente; si queremos pagar el precio de vivir una vida incierta muchos años, por algunos momentos de “éxtasis”. La decisión es, a fin de cuentas, personal, pero afecta muchas vidas en torno a nosotros.

El libro sobre superación personal, habla de un hombre que se contagia de un virus desconocido.

Todo comienza un día del padre, cuando el protagonista presencia la muerte de un hombre, que resulta ser un funcionario público.
Luego de un tiempo y muchos malos diagnósticos él se frustra y decide verificar sus indagaciones por sus propios medios, y manda su hermano a investigar, pero sin resultados.
Es sometido a un juicio por haber matado patos del parque donde murió el hombre que lo contagió.

Irónicamente el es un orador de motivación personal, y se encuentra en un momento de su vida donde se siente muy solo y que nadie lo puede ayudar, y es la verdad, ya que a pesar de todo el apoyo que después se da cuenta que tiene, de entre todas esas personas que le desean lo mejor nadie puede y hasta cierto punto ni él mismo, ni uno entre todos sus libros con sus “recetitas mágicas” y consejos le es útil.
Solo le queda aguantar y esperar
Lo único que le funcionó fue leer la biblia, que es lo que le aconseja a la secretaría del difunto que lo contagió.
Fue hasta que ella llegó y se pusieron a hablar que se aclararon las cosas y se dieron cuenta de lo sucedido.
Ambos estaban contagiados de un virus gracias a la superstición de Jacinto.
Pero a la vez se dan cuenta de otra clase de virus, la clase de virus que crea la sociedad, con su corrupción, mentiras, injusticias, falsos amigos, etc.
Pero a pesar de todo eso y mucho más importante le tomaron más cariño y valor a la vida que tenían y vieron que no estaban solos, que hay muchas personas que lo estimaban a pesar de no poder hacer mucho les demostraron que hay estaban y sus buenos deseos también.

Este libro trata la lucha del materialismo contra el idealismo y la religión respecto al tema.

¿Qué es la vida, cual es su origen? ¿Cómo han surgido los seres vivos? La respuesta a esta es uno de los problemas más grandes de las Ciencias Naturales. Se plantean muchas preguntas y, mal o bien, les dan respuesta.

Al problema del origen de la vida se le daban soluciones diversas, pero siempre se ha entablado en torno a él una encarnizada lucha ideológica entre los dos campos filosóficos irreconciliables: el materialismo y el idealismo.

La naturaleza la dividimos en dos, el mundo inanimado, y el mundo de los seres vivos. El mundo de los seres vivos, representado, por gran variedad de animales y vegetales. Todos los seres vivos tienen algo en común, ese «algo» es lo que denominamos vida. Pero ¿Qué es la vida? ¿Es de la naturaleza material, como todo el mundo restante, o su esencia es espiritual?

Si la vida es de la naturaleza material, estudiando las leyes que la rigen podemos y debemos modificar, conscientemente y en el sentido deseado a los seres vivos. Ahora bien, si todo lo vivo ha sido creado por un principio espiritual, al que le dan el nombre de «alma», «espíritu universal» etc. Considerada así como algo inerte.

Este concepto idealista constituye uno de los problemas más grandes de la vida constituye la base de todas las religiones del mundo. Todas afirman que un ser supremo (DIOS) proporciono a una alma de vida, y que esa partícula eterna de ser divino es lo vivo, lo que se mueve y mantiene a los seres vivos. Lo que mueve y mantiene a los seres vivos. La vida es una manifestación del ser divino, por lo que el hombre no puede conocer la esencia de la vida.

El problema de la esencia de la vida es abordado en forma totalmente distinta por el materialismo, según el cual la vida, como todo el mundo restante, es de naturaleza material y no necesita para su explicación de ningún principio espiritual.

Sin duda alguna, conocer el funcionamiento del cerebro constituye uno de los retos más apasionantes para la inquisitiva mente que caracteriza al hombre. Y más aún si tenemos presente que cuando el hombre investiga los mecanismos de la función cerebral, está explorando precisamente los mismos mecanismos que están en marcha en el momento de realizar la investigación. Es decir, en último análisis se trata de saber cómo el cerebro puede saber; de investigar cómo el hombre puede investigar; de descubrir cómo la mente puede descubrir.

El capítulo I describe para qué sirve el sistema nervioso en términos de nuestras relaciones con el mundo que nos rodea, tanto en lo que se refiere a nuestras percepciones como al modo como podemos actuar sobre él para manifestar nuestras reacciones. Este capítulo también describe la participación de sistema nervioso en el control de nuestro propio medio interno y de las funciones de nuestros órganos, y deja establecido el concepto de que el cerebro es un órgano especializado en la comunicación. De aquí que en el capítulo II se haga una revisión de los distintos tipos de comunicación a muy diferentes niveles de organización, haciendo énfasis en la existencia de la comunicación específica entre moléculas gigantes, las cuales tienen afinidad mutua sólo con ciertas moléculas. Este capítulo termina con el funcionamiento de las moléculas como mensajeros de información entre distintas células y entre distintos órganos del cuerpo.

El capítulo III está dedicado a conocer cómo son las células nerviosas, qué forma y tamaño tienen, y cómo se estructuran en capas y circuitos. En el capítulo IV se trata de relacionar e integrar la información revisada en los dos capítulos anteriores, de modo que sea posible entender por qué la existencia de los mecanismos de comunicación mediante moléculas es determinante de la función de las células nerviosas y de cómo éstas interactúan con las demás. Así, este capítulo describe cuál es la información que las neuronas manejan, es decir, qué lenguaje hablan, y analiza la arquitectura de los sitios celulares en los que ocurre la comunicación interneuronal. Se analizan, también, algunas de las más interesantes consecuencias de que la comunicación interneuronal sea química, entre ellas, la muy importante actividad de ciertas células de inhibir la función de otras.

En el capítulo V se enfoca el funcionamiento global de ciertos circuitos neuronales en el interior del cerebro que son más o menos bien conocidos, incluyendo algunos que tienen como función central la coordinación de los movimientos musculares.

Finalmente, el último capítulo constituye un acercamiento al problema de cómo el cerebro puede tener las tantas y tan exquisitas funciones que caracterizan la mente, y plantea una serie de preguntas que la investigación sobre el cerebro tiende a resolver, pero que presentan dificultades que en ocasiones parecen insuperables. En este contexto se revisan, entre otros aspectos, los experimentos del “cerebro dividido”, que han dado lugar al concepto de que los hemisferios cerebrales llevan a cabo distintas funciones.

Mediante la teoría del origen común, Darwin logró encontrar evidencias procedentes de campos tan dispares como la biogeografía, la paleontología, la anatomía comparada o la embriología.

La aproximación de todas estas evidencias demostraba la comunidad de descendencia de todos los organismos vivos y extintos.

Al considerar el origen de las especies, es totalmente comprensible que un naturalista, reflexionando sobre las afinidades mutuas de los seres orgánicos, sobre sus relaciones embriológicas, su distribución geográfica, sucesión geológica y otros hechos semejantes, llegue a la conclusión de que las especies no han sido creadas independientemente, sino que han descendido, como variedades, de otras especies.

Darwin admite un abanico muy amplio de causas de variabilidad. Los efectos de la acción definida del cambio de las condiciones de vida; los de las llamadas variaciones espontáneas, que parecen depender de modo muy secundario de la naturaleza de las condiciones; los de la tendencia a reversión a caracteres perdidos desde hace mucho tiempo; los de las complejas leyes de crecimiento, como las de correlación, compensación, presión de una parte sobre otra, etc.

La selección natural no crea las variaciones individuales, sino que las utiliza como material de construcción, como el hombre para crear variedades domésticas. Lo único que puede hacer la selección natural es conservar y acumular variaciones útiles. Si no aparecen éstas, la selección natural no puede hacer nada.

En el Origen, Darwin utilizó la selección artificial como una analogía fundamental para la comprensión del mecanismo de la selección natural. La analogía de las técnicas agrícolas y ganaderas había sido ya utilizada por Lamarck como evidencia de la eficacia de su ley de uso y desuso de los órganos.

Tanto la selección artificial como la selección natural tienen como resultado la transformación de las especies gracias a la acumulación progresiva de variaciones.

La supervivencia del más fuerte incluye no sólo la vida del individuo, sino también el éxito al dejar descendencia.

La selección natural obra solamente mediante la conservación y acumulación de pequeñas modificaciones heredadas, provechosas todas al ser conservado.

En resumen, en este libro, Darwin nos muestra los aspectos más relevantes que tienen lugar en el proceso de evolución como la selección natural, y los métodos que utilizó para comprobar sus teorías.